La Inversión extranjera para compra de inmuebles

noviembre 17, 2006

 

La construcción en Colombia ha sido el sector más dinámico en el primer semestre de 2006. Según estadísticas de la Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol), el sector edificador participó en 5,9 por ciento con el alza, sin incluir el valor agregado de la industria del sector y sus servicios.[1]

La propiedad raíz ha sido y seguirá siendo una de las inversiones preferidas por los inversores; es una forma de planificarse financieramente para el futuro. Sin embargo, este mercado no ha sido ajeno al fenómeno de la globalización comercial, es así como extranjeros han visto en nuestro país una forma segura de realizar sus inversiones en propiedad raíz, ni que decir de los Colombianos en el exterior que desean mantener conexiones con sus familiares y amigos, y deciden reintegrar su dinero a Colombia.

La compra de una vivienda en Colombia por un extranjero ha sido regulada por el Gobierno Nacional a través del control de la entrada y salida de divisas. En desarrollo de la protección del orden publico económico el Estado impone deberes formales a quienes ejecuten actos, contratos y operaciones en el mercado cambiario; operaciones tan simples como comprar propiedad raíz.

Además de tener en cuenta que es lo que desea comprar, la valorización, el precio, el diseño, la utilidad y la proyección de su inversión; usted deberá tener en cuenta una serie de normas del mercado cambiario para ingresar las divisas al territorio Colombiano, divisas que le permitirá adquirir la propiedad que desea y que le permitirían el movimiento libre de las ganancias de su inversión o del monto de la misma.

En Colombia existen dos grupos de inversionistas, aquellos que deben sujetarse al régimen general, que son quienes invierten en cualquier sector de la economía, o bienes raíces; y quienes dada su actividad deben sujetarse a normas especiales, para algunas de sus operaciones. Cualquiera que sea la inversión que pretenda realizar en nuestro territorio (Directa o de Portafolio), ella genera un flujo de dinero que aparece en la balanza de pagos por lo que la compra de estos activos deben ser registrados.

La compra de activos fijos en Colombia con dinero extranjero, es considerada una inversión extranjera directa y debe cumplir con una serie de requisitos formales, tales como llenar algunos formularios informativos, registrar la compra ante el Banco de la Republica entre otros dependiendo del mecanismo utilizado y la forma de la inversión.

Si ocurrida la compra aparece que algunos hechos pueden constituir una infracción cambiaria, el estado Colombiano, a través de la Superintendencia de Sociedades formulara cargos a los presuntos infractores y podrá deducir, de acuerdo con la violación la imposición de multa a favor del Tesoro Nacional hasta el 200% del monto de la infracción cambiaria comprobada.

Además de la relación cambiaria deberá también tener en cuenta que, para la legislación colombiana se debe cumplir con algunos requisitos legales para adquirir propiedad raíz, tales como unas formalidades especiales para celebrar el mismo, un registro que de cuenta del titulo adquirido y el pago de algunos impuestos que implican la adquisición de inmuebles. La no observancia debida de estos procedimientos podría implicar que el bien no ingrese efectivamente al patrimonio del inversionista o que sea objeto de medidas judiciales que limiten o causen la pérdida de la propiedad para el inversionista.

En conclusión, tener un control efectivo de su inversión le permitirá asegurar que la misma no se aminore o desaparezca por culpa de no seguir los parámetros legales en la debida forma.

[1] Fuente http://www.eltiempo.com/economia/vivienda/vivi_cons_colombia/2006-11-11/ARTICULO-WEB-NOTA_INTERIOR-3253308.html


El nuevo procedimiento civil internacional y su referencia para Colombia.

octubre 13, 2006

Por José Luís Marín Fuente. Profesor de Derecho Internacional Privado en la Facultadla Universidad de Antioquia, Especialista y Magíster en Derecho Internacional Privado de la Universidad de Paris 2.

 

A. Introducción

En estos momentos la comunidad humana mundial atraviesa por un proceso muy dinámico al que se le ha denominado globalización el cual conlleva el más interesante intercambio social, jurídico, de productos y servicios económicos que la historia haya conocido.

Es por eso que para hacer frente a este movimiento, se hace necesario desarrollar unos instrumentos especiales para poderse acoplar a éstas nuevas formas de intercambio y de desarrollo mundial.

Se aprecia pues que las actividades a nivel comercial se desarrollan ya en un espacio global: un comprador y un vendedor ubicados en dos puntos alejados del planeta, utilizan lo último que les ofrece la tecnología para poder llevar a cabo de una forma rápida y eficiente estos intercambios.

Esta internacionalidad implica la confrontación de al menos dos sistemas nacionales que contienen cada uno elementos sociales, económicos y jurídicos propios que eventualmente pueden entrar en colisión sino se comparte una misma forma de pensamiento y de desarrollo en las áreas allí comprometidas.

Este esfuerzo de armonización legal busca entre otros, reducir las fricciones que se presentan entre los distintos sistemas jurídicos estatales que se hallan en conflicto en la arena jurídica mundial; por ello se buscó reformar todos aquellos elementos en materia procesal, civil y comercial internacional que impedían que se pudiera dar una aproximación entre los diferentes sistemas jurídicos nacionales.

No es en vano que hasta el momento se hayan llevado a cabo varios intentos de armonización procesal en el campo civil y comercial internacional; prueba de ello lo encontramos en la Convenciones de La Haya sobre relativa a la significación y a la notificación en el extranjero de actos judiciales y extrajudiciales en materia civil y comercial del 15 de noviembre de 1965 y en las Convenciones interamericanas como la Convención sobre régimen legal de poderes para ser utilizados en el extranjero del treinta de enero de mil novecientos setenta y cinco, la Convención interamericana sobre exhortos o cartas rogatorias del treinta de enero de mil novecientos setenta y cinco y su protocolo adicional a la Convención interamericana sobre exhortos o cartas rogatorias del ocho de mayo de mil novecientos setenta y nueve.

También hubo un proyecto denominado: Proyecto de código procesal civil modelo para ibero América presentado en las XI Jornadas del instituto iberoamericano de derecho procesal en Río de Janeiro en mayo de 1988. De todo lo anterior, han sido los Principios ALI/UNIDROIT los que han sido los más estructurados y mejor aplicados en el espacio judicial internacional.

B. El Procedimiento civil internacional

El precursor inicial de esta idea, es decir la creación de un cuerpo normativo en materia procesal civil internacional, fue el profesor de la universidad belga de Gante, Marcel Storme quien buscaba desarrollar unos principios o normas procesales que permitieran ser utilizados por cualquier Estado en la solución de una controversia jurídica que presentara elementos internacionales en su seno.

Recogiendo muchas de esas inquietudes que planteaba la internacionalidad de dichas relaciones, años más tarde el American Law Institute – ALI, organización de carácter profesional, creada en el año de 1923 con sede en la ciudad de Filadelfia, Estados Unidos de Norte América, y el Instituto para la unificación del derecho privado en el campo internacional – UNDROIT, organismo adscrito a las Naciones Unidas, con sede en Roma, Italia, quienes bajo la batuta la batuta de los Profesores Geoffrey C. Hazard jr. de la Escuela de Derecho de la Universidad de Pensilvania, Estados Unidos y el profesor Rolf Stüner de la Universidad de Friburgo, Alemania se emprendió la labor de reagrupar en un solo cuerpo todo lo relacionado con el procedimiento civil y comercial que luego pudiera ser aplicado en las condiciones jurídicas internacionales modernas.

A cargo de ellos, vendría un grupo inicial de trabajo que estaba compuesto por 12 expertos de diferentes países quienes recogieron los trabajos elaborados por más de 130 profesionales del derecho norteamericanos pertenecientes a todos los Estados de la Unión, así como un grupo de 156 abogados y expertos en la materia de unos 40 países[1].

El resultado de esta labor mancomunada sería un cuerpo normativo denominado Principios ALI/UNIDROIT sobre el Procedimiento Civil Internacional, Como resultado de esa labor, se han creado unas normas las cuales aparecen como una soft law del derecho internacional privado, pero que son aplicables a todo proceso de carácter civil y comercial que se desarrollo en el ámbito internacional en donde se busca no solo la mayor equidad posible entre las partes que conforman el mismo, sino brindar elementos modernos para ser utilizados en el procedimiento civil y comercial a escala mundial.

Como se aprecia pues, uno de los propósitos, a los cuales se adscribieron los redactores de los Principios, no era otro que aquel que hacía referencia al acercamiento desde el punto de vista jurídico procesal entre los diferentes sistemas que en la actualidad están implicados en ese tráfico social, económico y jurídico mundial.

En cuanto a los organismos implicados en este esfuerzo, vemos que el American Law Institue – ALI[2] como organización de carácter profesional experta en los temas jurídicos de la escuela legal del common law, busca promover un acercamiento entre los preceptos legales y la sociedad, contribuyendo con ello al desarrollo uniforme del derecho en los Estados Unidos.

Entre sus trabajos más destacados encontramos aquellos que hace referencia a la organización y clarificación de las normas que tienen asiento en la comunidad jurídica norteamericana. A estos trabajos se les ha denominado: restatement of the law, los cuales consisten básicamente en la revisión y precisión de las conceptos legales que componen el sistema jurídico federal, estando hasta el momento integrado por cuatro revisiones que han englobado un sinnúmero de materias como: contratos, sucesiones, responsabilidad civil, enriquecimiento sin causa, conflicto de leyes, derecho de la competencia, relaciones internacionales etcétera.

Actualmente cuenta con unos 3000 miembros activos entre los cuales se encuentran juristas, jueces y profesores de todos los Estados Unidos, siendo el organismo legal de más renombre y seriedad en dicho país.

Respecto a su organización interna cuenta con un Consejo directivo compuesto por 8 miembros en el cual se encuentra un Presidente y dos vicepresidentes, así como otros miembros de carácter administrativo. Igualmente existe un consejo ejecutivo el cual está compuesto por representantes de todos los Estados de la Unión Norteamericana. De la misma forma se encuentran varios comités consultivos que son los encargados de llevar a cabo los trabajos que le son encomendados al Instituto.

En la actualidad el ALI trabaja conjuntamente con otras instituciones no sólo en los Estados Unidos como lo es la American Bar Association – ABA, sino con instituciones internacionales como los es el UNIDROIT. También es responsable de mantener actualizado y complementado el denominado UCC o Código de Comercio Uniforme.

Por otro lado, el UNIDROIT[3] o Instituto Internacional para la Unificación del Derecho Privado, tiene como propósito principal es buscar una armonización de las normas de carácter privado en el ámbito internacional, utilizando para ello la ayuda de expertos de casi todo el mundo en el desarrollo de sus proyectos unificadores.

Este Instituto de halla compuesto por aproximadamente 60 Estados miembros que se han adherido a su Estatuto orgánico y aceptado las condiciones allí impuestas entre las que se encuentran contribuciones de cada Estado para sufragar los costos de mantenimiento del mismo. Colombia es miembro de este Instituto y la autoridad legalmente autorizada para representarla es el Ministerio de Relaciones Exteriores.

El UNIDROIT está compuesto por una estructura tripartita, en la cual se encuentran el Consejo de Dirección, el Secretariado y la Asamblea General.

El Secretariado es el órgano ejecutivo del Instituto, éste se encarga de poner en marcha el programa de trabajo del mismo, y se encuentra dirigido por el Secretario General quien es nombrado por el Consejo Directivo bajo recomendación que de él haga el Presidente. El Secretario General es quien se encarga de recibir a los funcionarios provenientes de los Estados miembros y está asistido por estos funcionarios y por empleados internos del Instituto.

El Consejo Directivo es el encargado de diseñar las políticas internas que busquen alcanzar los objetivos propuestos del Instituto, supervisando al mismo tiempo los trabajos del Secretariado. El Consejo se halla compuesto por un Presidente del Instituto, así como de 25 miembros los cuales son generalmente personas muy calificadas y que se desempeñan como jueces, profesores universitarios y funcionarios públicos.

La Asamblea General es el órgano supremo del Instituto; ella es la encargada de elaborar el presupuesto anual y de aprobar el programa de trabajo el cual se revisa cada tres años. También nombra a los miembros del Consejo Directivo por un período de 5 años y se halla compuesta por un representante del gobierno de cada Estado miembro.

C. Referente colombiano

Si bien Colombia ha estado casi siempre ausente de las discusiones que en materia de derecho internacional privado se llevan a cabo en el campo global, la misma ha venido evolucionando lentamente en cuanto al movimiento globalizador se trata. Esta ausencia es una de causas del pobre papel que jugamos en el espacio jurídico internacional, en especial en estas materias que por así decirlo, están revolucionando, la forma de abordar los problemas legales en la aldea multiestatal que nos convoca.

No es un secreto el afirmar que en la actualidad nos hallamos frente a una autarquía jurídica frente al contexto legal internacional, lo que en consecuencia nos lleva a seguir discutiendo los problemas modernos con instrumentos jurídicos-legales que ya han comenzado su camino de la jubilación y que de poco sirven para encarar las situaciones y litigios a que nos confronta la actualidad, tomada esta como, ese gran intercambio cultural, económico, social y jurídico que nos envuelve.

Con el surgimiento de elementos normativos modernos que son diseñados para hacer frente a todos los cambios que nos convocan, es menester acudir a ellos para poder comprender mejor el desarrollo de los procesos legales, buscando en última instancia, garantizar a las partes que se hallan envueltas en un litigio con carácter internacional, la aplicación de normas que respeten en su integridad los postulados del debido proceso internacional, los cuales poco a poco se han ido convirtiendo en la nueva carta de navegación que dirige el ámbito jurídico internacional.

La adopción por parte de las autoridades judiciales colombianas de esta nueva normatividad en materia del procedimiento civil y comercial internacional es más que necesaria, ya que en la actualidad no existe en el país una normatividad que haga frente a las nuevas reglas en materia de comercio internacional como lo son la Ley 518 de 1999 o aprobatoria de la Convención de Viena de 1980 sobre la Venta Internacional de Mercancías, así como la aplicación de la versión 2004 de los Principios UNIDROIT.

Los Principios ALI/UNIDROIT fueron desarrollados para complementar la regulación en materia comercial internacional apareja el dúo Convención de Viena de 1980 sobre la Venta Internacional de Mercancías y los Principios UNIDROIT 2004 sobre los contratos comerciales internacionales. De ahí que sea más difícil tratar de armonizar la aplicación de la Convención con las normas procesales civiles colombianas las cuales no fueron diseñadas para abordar y desarrollar las otras normas de carácter internacional.

Si bien, el ordenamiento procesal civil colombiano es bastante completo, el mismo ha de ser complementado con otras normas de carácter internacional para poder hacer frente a la situaciones económicas internacionales que en la actualidad están circulando por nuestro espacio jurídico y que requieren de la utilización de instrumentos especializados para poder desplegar sus verdaderos efectos al interior del orden jurídico nacional.

Los Principios ALI/UNIDROIT en su presentación destacan que los mismos:

están destinados a regular los litigios internacionales en materia comercial. Los mismos pueden ser igualmente apropiables para la solución de la mayoría de los otros litigios de naturaleza civil y pueden constituir el fundamento de futuras reformas de las normas nacionales de procedimiento.

Si un determinado sistema jurídico nacional desea transponer los presentes Principios puede hacerlo a través de un acto normativo, que bien puede ser una ley, un conjunto de leyes, o un tratado. La ley del foro podrá decidir que ciertas categorías de litigios serán excluidos del campo de aplicación de los presentes Principios, o decidir que la aplicación de éstos últimos se extenderá a otros litigios de carácter civil”.

En cuanto a la composición de este cuerpo normativo, podemos observar que el mismo se halla compuesto por 31 artículos o Principios, los cuales desarrollan varias secciones en donde la más importante es aquella que hace un llamamiento al respeto de los postulados del debido proceso internacional, pidiendo entre otros:

1. Independencia, imparcialidad y calificación del tribunal y sus miembros,

2. Igualdad procesal de las partes,

3. Derecho de las partes a ser asistidas por un abogado experto,

4. Debida notificación y derecho a ser escuchado,

5. Celeridad.

Igualmente se abordan temas relativos a la deontología jurídica así como al respeto del postulado de la buena fe procesal, es por ello que se determinado que deben existir unos:

1. Deberes de las partes y de sus abogados,

2. Confidencialidad en cuanto a la información que todos manejan en el proceso,

3. Deberes del juez y de las partes en la determinación de los elementos de hecho y de derecho.

Finalmente se desarrolla una sección que contiene referencias al proceso civil en donde se incluyen temas como:

1. La competencia del tribunal frente a las partes,

2. El idioma en el cual se debe desarrollar el proceso,

3. Las medidas conservatorias,

4. La acumulación de los procesos,

5. Las opiniones de un experto jurídico – amicus curiae,

6. El acceso a los elementos de información y a la prueba,

7. Las funciones del tribunal en la conducción del proceso,

8. Las sanciones,

9. La carga de la prueba,

10. La publicidad del proceso

11. Los gastos del proceso,

12. El carácter ejecutivo de la sentencia,

13. El reconocimiento internacional de la sentencia

14. La cooperación judicial internacional.

D. Conclusiones

Como es de entender, todos los temas anteriores no son ajenos a nuestro sistema procesal civil, pero los mismos han sido abordados desde un punto de vista más pragmático y menos inquisitivo lo cual hace que dicho sistema normativo sea más adaptable a las nuevas situaciones, especialmente a las comerciales internacionales que actualmente se desarrollan en el espacio jurídico colombiano.

Igualmente no tiene sentido el crear una norma mediante la cual se le reconozca la libertad contractual a las partes, para que luego se les quite la misma bajo el pretexto de una seudo-defensa del sistema judicial, cuando éste se encuentra totalmente desfasado de la realidad que envuelve esa libertad contractual en un campo como es el comercial internacional. Lo anterior significa que las normas tanto las sustantivas como las procesales deben ser consecuentes respecto al objeto que las convoca, es decir, si les ofrece una libertad de elección a las partes, también se debe adaptar el procedimiento para que esa libertad pueda desplegar todos efectos.

Si bien los Principios hacen alusión a la dicción “civil”, los mismos están impregnados del pragmatismo propio de los sistemas comercialistas como lo son los del common law, lo cual asegura un mejor manejo de las relaciones jurídicas en el aspecto comercial, ya que no es un secreto que estas relaciones siempre han estado dominadas por Estados o conjunto de Estados que pregonan o se adscriben a los dictámenes de esta escuela legal, entonces de poco sirve ir contra de la corriente dominante ya que al final quienes soportarían las perdidas serían aquellos sistemas jurídicos que no están adaptados al nuevo orden jurídico internacional.

La naturaleza del área comercial ha sido internacional casi desde sus inicios, por ello se han desarrollado en las últimas décadas instrumentos normativos propios que actúan de una forma que hace más fácil el tratamiento de la misma en el ámbito internacional.

De otro lado, si bien el estatuto procesal civil colombiano en su artículo 6º[4] define a las normas procesales como de orden público, el mismo no impide la aplicación de otras normas que hayan sido expresamente autorizadas por la Ley; en este caso dicha prohibición se podría subsanar por remisión que a ella haga el artículo 6º de la Ley 518 de 1999[5], una Ley aprobatoria de un tratado o convenio internacional, la cual autoriza a las partes en el contrato a recurrir a la aplicación de un derecho extranjero o incluso a la designación de una autoridad judicial internacional diferente a los tribunales colombianos.

Por ello, los Principios en su parte introductoria invitan a los Estados a que los puedan adoptar o transponer a sus sistemas jurídicos nacionales bien sea mediante un acto normativo plasmado en una ley o conjunto de leyes o un tratado, creemos que los mismos también pueden ser aplicados a la luz de las autorizaciones que otras normas legalmente establecidas en cada Estado hagan a ellos.

Finalmente podemos apreciar que una de las diferencias fundamentales entre lo establecido en los Principios con las normas procesales colombianas contenidas en el Código de Procedimiento Civil radica en el hecho que los Principios se adaptan mejor a la regulación de un litigio con elementos internacionales, los mismos le pueden brindar a las jueces unas herramientas más eficaces y modernas para tomar su decisión de una forma más justa, expedita, menos burocrática, más económica, con un mejor aprovechamiento de los medios tecnológicos. En el procedimiento ALI/UNIDROIT existe una mayor accesibilidad de los terceros al proceso y siendo una experiencia más enriquecedora en cuanto a la diversidad de los sistemas jurídicos en juego.


[1] Consultar la lista en http://www.brownwelsh.com/Archive/ALI_Civil_Sept_2003.pdf

[2] Para mayor información, consúltese: http://www.ali.org

[3] Para más información consúltese http://www.unidroit.org

[4] Código de Procedimiento Civil, Artículo 6º. Observancia de las normas procesales. Las normas procesales son de derecho público y orden público y, por consiguiente, de obligatorio cumplimiento, y en ningún caso podrán ser derogadas, modificadas o sustituidas por los funcionarios o particulares, salvo autorización expresa de la ley. Las estipulaciones que contradigan lo dispuesto en este artículo, se tendrán por no escritas. Subrayas fuera del texto.

[5] Ley aprobatoria de la Convención de Viena de 1980 sobre la Compraventa internacional de mercancías.


Textos preliminares del TLC Colombia-EU en Internet.

mayo 11, 2006

El Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, dio a conocer los textos preliminares del TLC en la página www.tlc.gov.co, el comunicado de prensa indicó:

“Esta publicación incluye el capítulo de acceso a mercados, en el cual se incluye el tema agropecuario, quedando pendiente solamente el anexo agrícola, respecto del cual, como es sabido, se han presentado algunas discrepancias. Se espera que las mismas queden resueltas en breve plazo.

El texto publicado está sujeto a revisión por los abogados de ambas partes para garantizar su claridad y precisión. Por lo tanto, el texto definitivo, que podrá ser firmado transcurridos tres meses desde el momento en que el gobierno de los Estados Unidos manifieste al Congreso su voluntad de suscribirlo, puede tener diferencias, que deben ser marginales, respecto del texto que hoy se publica.

El Gobierno de Colombia, animado por el propósito de divulgar con prontitud todos los elementos de la negociación del TLC, completó la remisión de sus textos el 16 de marzo. Infortunadamente, sólo recibió la versión de los Estados Unidos el 26 de abril. Esta circunstancia, junto con las diferencias ya mencionadas, explica que la publicación se haya demorado más de lo que teníamos previsto”.

Los textos pueden descargarse aquí.


Consejos para los viajeros hacia Colombia, ingreso de divisas.

marzo 20, 2006

Al momento de viajar hacia Colombia es importante tomar las precauciones necesarias, en especial las recomendaciones de carácter aduanero y cambiario, tales como el peso y el cuidado del equipaje, los impuestos que debe pagar, portar los documentos adecuados, entre otras que garanticen un ingreso placentero a Colombia.

Para quienes no viajan a Colombia desde hace tiempo, para quienes nunca lo han hecho o para quienes simplemente no conocen el régimen cambiario y aduanero de Colombia, es importante tener muy presente las condiciones y requisitos para el ingreso de dinero o cheques de viajero, así como el ingreso de mercancía. Tenga en cuenta estos datos y así evitara exponerse a la retención de divisas o de aprehensión de mercancías, por parte de la autoridad aduanera, procedimiento que pueden resultar costosos y angustiantes, especialmente para aquellas personas que viajan de turismo y temporalmente a Colombia.

El ingreso de divisas a Colombia es un tema muy sensible para el país, que busca controlar no sólo la entrada de dólares provenientes del narcotráfico, sino también contar con la información necesaria para implementar controles a la reevaluación del peso frente al dólar, por eso es importante conocer la regulación del Banco de la República para los viajeros.

Una persona que ingresa o sale del país sólo puede llevar con ella (en sus bolsillos, billetera o equipaje) hasta diez mil dólares (USD 10.000) o su equivalente en otras divisas, sumando el total de todo el dinero en efectivo en su poder. Es importante tener en cuenta que sobre esta cantidad no hay que hacer declaración alguna ni pagar impuestos, pero si es importante contar y realizar la conversión a dólares de todas las divisas que se portan, con el fin de no exceder los diez mil dórales (USD 10.000) y estar dispuesto a realizar un conteo de la misma cuando así lo requieran las autoridades.

Este cupo en dólares es personal e intransferible, si se trata de un grupo familiar es importante que el dinero para los gastos de cada miembro sea llevado por cada uno de ellos, por cuanto la normatividad permite el cupo por individuo.

Sin embargo, este es un tema delicado, debe evitarse que niños pequeños o bebes se les entreguen divisas, ello puede abrir la puerta a interpretaciones o levantar suspicacias, aun cuando el dinero sea proveniente de actividades legitimas.

Ahora bien, si se desea transportar más de diez mil dórales o su equivalente en otras divisas, en efectivo, es necesario contratar una compañía de transporte de valores autorizada para tal fin, quienes harán la respectiva declaración e ingresaran las divisas como carga y separada del equipaje del viajero. Este procedimiento tampoco genera impuestos, pero si los gastos inherentes a la operación de transporte.

La situación antes descrita cambia, cuando se trata de títulos representativos de divisas, como los cheques de viajero, los bonos o cualquier otro título valor. El viajero puede llevarlos sin importar su monto, sin embargo si sumados los títulos estos exceden a un valor equivalente a diez mil dólares, los debe declarar en el formulario de la DIAN dispuesto para ello, formulario que entrega la aerolínea a los pasajeros; aunque recuerde, que la obligación de declararlo es solo del viajero mas no de la aerolínea, usted no podrá escudarse de su declaración argumentando que la aerolínea no le entrego el respectivo formulario.

La consecuencia de no seguir esta regla es la retención del dinero o títulos valores que excedan los USD 10.000; para su recuperación requiere el pago de una multa equivalente al 30% del valor retenido, previo el agotamiento de un proceso administrativo para la imposición de la sanción, dentro del cual existen unas posibilidades puntuales de obtener rebajas en la multa, sujetas a estrictos requisitos.

En resumen, en su viaje desde o hacia Colombia si va a portar dinero en efectivo en cualquier moneda usted mismo y sin declararlo, debe este ser de un monto inferior a diez mil dólares de los Estados Unidos de América (USD 10.000).


Consejos en aduanas para los viajeros hacia Colombia.

marzo 10, 2006

Con relación al ingreso de mercancía al país en su equipaje, se debe tener en cuenta unos límites por persona, establecidos en la legislación aduanera de Colombia.

Un viajero mayor de dieciocho años, puede llevar consigo, sin contar con los efectos personales necesarios, mercancía hasta por un valor de mil quinientos dólares (USD 1.500) libre de tributos, siempre que cumpla algunas condiciones básicas: que por su cantidad o naturaleza no reflejen intención de carácter comercial y sean destinados al uso personal o familiar o para ser ofrecidos como regalo.

Así por ejemplo serían susceptibles de violar las condiciones del régimen, las personas que traen 50 productos electrónicos de la misma clase, o quien trae un dispositivo para recibir pagos con tarjeta de crédito, o una maquina que realiza un determinado propósito industrial.

No viola esta norma quien trae ropa variada por este valor para dar como regalo, o además de los usuales chocolates y camisetas, trae dos o tres dispositivos electrónicos.

Sin embargo, el viajero puede ingresar a Colombia mercancía hasta por dos mil quinientos dólares más (USD 2.500), llegando a un total de cuatro mil dórales (USD 4.000) en mercancía, este cupo adicional de dos mil quinientos dólares paga un tributo de 15% al momento del ingreso y que liquida la DIAN en un sencillo recibo de pago y cuya cancelación debe realizarse en pesos.

Para tener derecho a este cupo adicional es absolutamente necesario que se declare la totalidad de la mercancía que se porta (incluida la que se lleva bajo el cupo de los mil quinientos dólares libre de tributos) y que es diferente de los elementos personales y necesarios para el viaje, además de cumplir otras condiciones, tales como acreditar una permanencia mínima de 5 días en el exterior, que no se haya hecho uso de este cupo dentro del año anterior y no traer más de nueve artículos (tres de uso doméstico, tres deportivos y tres propios del arte profesión u oficio), pudiéndose tratar de equipaje acompañado y no acompañado.

En la declaración se debe indicar que se lleva mercancía diferente a los efectos personales y posteriormente describir de manera genérica los mismos en el campo reservado para ello, indicando su valor al frente. Es importante para demostrar su monto portar las facturas de compra.

En cualquier caso, esta prohibido el ingreso de vehículos o de sus repuestos o partes, salvo bicicletas, sillas de ruedas incluso si tienen motor, los vehículos específicamente diseñados para minusvalidos y los coches y vehículos similares para niños.

El no sujetarse a estos requisitos tiene como consecuencia la aprehensión y decomiso de la mercancía, que podría requerir de un abogado para que dentro de este proceso, se garantice el derecho de defensa técnica.

Los menores de edad tienen derecho a tan sólo el 50% de los cupos mencionados y es importante para evitar confusiones que los bienes estén distribuidos en el equipaje de cada uno de los miembros de familia, quienes deberán presentar su respectiva declaración para evitar confusiones que puedan conducir a una aprehensión de la mercancía, pues estos cupos son personales e intransferibles.

Ahora bien, este es el sistema general, pero existen algunas excepciones, por ejemplo los residentes en el extranjero pueden ingresar sin pago de tributos los artículos necesarios para su profesión y oficio para su reexportación a la salida del país, para lo cual deberán declararlos como tales, presentándose ante la DIAN para realizar el trámite de importación temporal de viajeros, un procedimiento muy sencillo establecido en el artículo 143 de la Resolución 4240 de 2000.

Para el ingreso de mascotas, estas deberán declararse y presentarse con sus documentos de sanidad animal ante las oficinas del Instituto Colombiano Agropecuario – ICA en el aeropuerto de arribo.

En caso que usted no se encuentre en la posibilidad de cumplir con estas condiciones, podrá hacer parte de los miles de importadores, y así proceder a hacer la declaración de aduanas. Estos solo se hace cambiando la modalidad de ingreso de mercancía y poner en conocimiento de la autoridad aduanera su deseo de realizar una importación ordinaria al momento del ingreso.


Concepto Unificado en materia de Tránsito Aduanero

febrero 16, 2006

Descargue el concepto unificado en materia de tránsito aduanero en la dirección:

http://www.estrategialegal.com/leg/CU001-2005.pdf


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